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Virus de IBR, Rinotraqueitis Infecciosa Bovina

Virus de IBR, Rinotraqueitis Infecciosa Bovina

Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (IBR) también conocida como Enfermedad de la Nariz Roja o VPI (Vulvovaginitis Pustular Infecciosa), es una enfermedad de distribución mundial, que cursa con afección del tracto respiratorio superior, tracto genital, sistema nervioso y/o con presentación de abortos, generando un gran impacto económico y sanitario en las ganaderías. Fue reportada por primera vez en Estados Unidos en los años 50’s, principalmente en feedlots, y en grandes poblaciones de bovinos con un manejo intensivo. Es de distribución mundial, aunque, en algunos países ya ha sido erradicada y en otros país es de la Unión Europea ya se ha iniciado un programa de control.

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El Herpes Virus Bovino Tipo 1 (BHV-1), es ampliamente reconocido por sus efectos en los sistemas respiratorio y reproductivo, pertenece al género Varicellovirus, sub familia Alfaherpesvirinae, familia Herpesviridae.

Se ha clasificado en 3 tipos y 5 subtipos: BHV-1.1, BHV- 1.2a, BHV-1.2b, BHV-1.3a, BHV-1.3b, los dos últimos reclasificados como BHV-5. (ver Cuadro 1)

¿Cómo se transmite el virus y cuáles son los síntomas?

Este virus se transmite en forma directa de un animal a otro, por secrecion es respiratorias, oculares o reproductivas, desde animales infectados a sanos.

O en forma indirecta a través de personas y equipos. Otras formas de transmisión son: semen contaminado y transferencia de embriones, ya que el virus se adhiere firmemente a la zona pelúcida del embrión, logrando contaminar receptoras seronegativas.

Cuando el virus ha sido adquirido por vía respiratoria, éste se replica en las membranas mucosas del tracto respiratorio superior y en las amígdalas, luego se disemina a las conjuntivas y alcanza el ganglio trigémino.

Cuando la infección es genital, el virus se replica en la membrana mucosa de la vagina o del prepucio, y alcanza los ganglios sacros donde se establece en forma latente junto con el ganglio trigémino, el ADN del virus un curso subclínico, los cuadros de meningo encefalitis están asociados con el BHV-5 principalmente, y descritos en terneros menores de un año con alta mortalidad, mientras que el BHV-1 se asocia con baja tasa de mortalidad.

Por lo anterior, es importante obtener protección a través de las vacunas que contengan en su composición BHV-5.

En el sistema reproductivo de las hembras genera Vulvovaginitis Pustular Infecciosa (VPI), aborto, mortalidad embrionaria y/o infertilidad temporal y en los machos genera Balanopostitis Infecciosa (BPI).

El virus tiene efectos sobre los órganos genitales externos, sobre el útero, el ovario y el conceptus. En el útero puede generar una endometritis que induce una infertilidad temporal por uso de semen contaminado.

En el ovario induce una oforitis, y un daño en el cuerpolúteo, cuyo tejido es más sensible durante los 3 a 4 días post-ovulación, generando una alteración de la función luteal y portanto del ciclo estral, en este punto es importante evitar el uso de vacunas con virus vivo modificado de BHV-1. Por otro lado, el virus BHV-1 se disemina en vacas preñadas, pasando la barrera materno-fetal, infectando el feto y generando aborto tras la muerte fetal. También puede inducir mortalidad embrionaria, que puede ser temprana o tardía, con retorno al celo en forma normal o anormal.

Factores de Riesgo

Algunos factores que pueden favorecer la diseminación del virus dentro de un hato ganadero son: Fincas con monta natural por presentar una mayor probabilidad de infección genital (signos de VPI o BPI).

También aquellas fincas con animales en confinamiento, o producción intensiva, debido a la transmisión del virus en distancias cortas, que le permite una diseminación fácil y rápida.

Uso de semen no certificado, y contaminado. Bovinos infectados en forma latente, que diseminar el virus bajo condiciones de estrés. Hatos abiertos, que registran ingreso de animales infectados en fase aguda o que son portadores latentes del virus.

Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad debe basarse en la historia clínica, sintomatología presentada y en técnicas diagnósticas de laboratorio, entre las que se encuentran:

La técnica de PCR que confirma la presencia de ADN del Herpesvirus (BHV-1) es una prueba más sensible y más rápida (1-2 días) que otras. Se puede realizar en semen o en sueros sanguíneo.

También están las técnicas de Aislamiento viral en cultivos celulares, prueba de Inmuno fluorescencia e Inmunoperoxidasa. Para el caso de aislamiento viral, si es posible la necropsia se debe tomar parte de tejidos como: gangliotrigémino, membrana mucosa del tracto respiratorio, amígdalas, pulmones, ganglios linfoides bronquiales. En casos de aborto se examina el hígado fetal, pulmón, bazo, riñón, y cotiledón placentario. También se puede realizar aislamiento viral del semen.

Por otro lado, tenemos pruebas serológicas: como la Seroneutralización y test de ELISA, ésta última es la técnica más usada a nivel mundial y en el país. Un animal positivo serológicamente se considera un portador o un excretor intermitente del virus, aunque también pueda corresponder a anticuerpos ocasionados por vacunación, exceptuando terneros muy jóvenes protegidos en forma pasiva por el calostro de sus madres.

Control de la enfermedad

Debemos tener presente que la circulación del BHV-1 en un rebaño se inicia por la reactivación del virus y su reexcreción a partir de un animal presente en la explotación con infección latente. Aunque es mucho más frecuente que se produzca por la introducción de un animal con infección aguda o latente, por lo tanto, es importante el ingreso de animales nuevos con evaluación serológica y cuarentena, en el predio.

Vacunación

Actualmente existen en el mercado diversas vacunas que contienen BHV-1, virus vivo atenuado o inactivado.

Se debe considerar usar vacunas con Seguridad y Eficacia, además de las correspondientes certificaciones de Inocuidad y Pureza.

Las vacunas disminuyen la sintomatología clínica de la

enfermedad y reducen la liberación del virus después de la infección, pero no evitan la infección.

Las vacunas virales muertas o inactivadas contienen patógenos químicamente inactivados, que inducen una respuesta humoral y producción de anticuerpos específicos contra el patógeno causante de enfermedad. La principal ventaja de las vacunas inactivadas es la ausencia de riesgo de producir enfermedad, ya que en los componentes de las vacunas muertas solo se mantien en intactas las sub unidades proteicas responsables de la inmunidad.

Las vacunas vivas modificadas o atenuadas son vacunas preparadas con microorganismos vivos. Éstas vacunas no sólo han fallado en el control de enfermedad, sino que además han sido asociadas con varios efectos adversos como infección fetal después de la vacunación de animales preñados. El virus vivo atenuado se puede replicar en el animal, puede establecer latencia y se puede excretar para infectar otros individuos susceptibles.

Por lo tanto, en el momento de elegir el biológico para prevenir la sintomatología de IBR en las ganaderías, se debería evitar el uso de vacunas vivas modificadas por sus efectos: una infertilidad temporal por lesiones ováricas cuando se aplican 1 o 2 meses antes del servicio, también por los efectos directos sobre el embrión o feto, que puede llevar a mortalidad embrionaria o abortos.

Sumado a esto, se ha confirmado en estudios que la tasa de concepción de novillas vacunadas con estas vacunas fue marcadamente inferior que el grupo control no vacunado.

Contrario a lo expuesto anteriormente,las vacunas inactivadas son seguras y eficientes, no presentan riesgo biológico y no inducirán aborto, ni diseminación viral luego de la vacunación, ni tampoco establecerán infección latente por cepa vacunal.

Por lo anterior, se recomienda su uso en hembras bovinas en reproducción.

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